El dolor es el principal motivo de consulta médica, pero desgraciadamente no se valora ni se trata lo suficiente. A menudo pasa a un segundo plano frente a otros síntomas, en detrimento de los pacientes.
En la endometriosis, el dolor es extremadamente intenso y tiene un impacto considerable en la calidad de vida de la mujer. La mayoría de ellas conviven con él durante años, sufriendo una doble penalización: la falta de un tratamiento adecuado que conlleva un dolor importante y, al mismo tiempo, escuchar un gran número de juicios de valor inadecuados.
El dolor no es inevitable, y existen tratamientos específicos.
Mecanismos del dolor en la endometriosis
Antes de administrar un tratamiento, es importante comprender los distintos mecanismos del dolor asociados a la endometriosis:
- Dolor inflamatorio: mecanismo inicial presente en el momento de la menstruación.
- Dolor neuropático: vinculado a nervios "atrapados en lesiones de endometriosis".
- Dolor muscular: ligado a contracturas de los músculos pélvicos, abdominales y lumbares, que se contraen en respuesta al dolor. El conjunto de los músculos se tensa, se bloquea y se convierte en una fuente de dolor en sí mismo.
- Sensibilización central: tras largos periodos de dolor, nuestros sistemas de defensa contra el dolor en la médula espinal y el cerebro se ven desbordados y ya no pueden cumplir su función de modular las sensaciones dolorosas. En consecuencia, la información dolorosa llega al cerebro con mayor rapidez e intensidad. A veces, otras zonas del cuerpo pueden volverse dolorosas cuando antes eran silenciosas.
Tipos de dolor de la endometriosis
Una vez comprendidos los mecanismos, debemos identificar los distintos tipos de dolor:
- Dolor pélvico
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)
- Dolor digestivo
- Dolor urinario
La combinación de estos dolores conduce a un sufrimiento real, que se hace difícil de gestionar a diario.
Tratamiento del dolor
El análisis preciso de estos distintos tipos de dolor permite adaptar los tratamientos a cada paciente:
- Tratamientos modificadores de la enfermedad: fármacos administrados diariamente para reducir la sensibilización central y el dolor neuropático, además de un tratamiento hormonal destinado a eliminar los periodos menstruales y las inflamaciones pélvicas cíclicas.
- Tratamientos de crisis: se utilizan de forma ocasional en caso de exacerbación del dolor.
Tratar el dolor no es sólo cuestión de administrar medicamentos. Los tratamientos no medicinales desempeñan un papel fundamental, sobre todo en las terapias modificadoras de la enfermedad.
La osteopatía ginecológica puede aliviar la tensión muscular pélvica, la neuroestimulación transcutánea actúa tanto sobre el dolor neuropático como sobre la sensibilización central, y también pueden utilizarse la acupuntura y la hipnosis.
Tratamiento integral del dolor crónico de la endometriosis
Por ello, es fundamental realizar una evaluación multidisciplinar y ofrecer una atención integral a los pacientes con dolor crónico. En nuestro centro esta valoración se realiza en el marco del hospital de día..
Dado que el dolor es intenso y complejo, la primera línea de tratamiento no será necesariamente eficaz en todos los casos. No obstante, los pacientes deben mantener la confianza y volver a las consultas periódicas para optimizar y adaptar el tratamiento.
También es vital continuar con la atención médica y paramédica a largo plazo, para beneficiarse de un apoyo continuado y evitar el sentimiento de aislamiento y sus nefastas consecuencias en la vida profesional y social y en el seno de la familia.
Última actualización el 9 de dic de 2024 @ 12:09